Constelación en grupo

¿Cómo se desarrolla una constelación en grupo?

En las constelaciones en grupo, los participantes se sientan en un círculo con sillas, el constelador y el cliente se sientan uno al lado del otro. El cliente expone su tema y elige a continuación, según las indicaciones del constelador, de entre los participantes a los representantes de sus parientes significativos para su conflicto. Los coloca en el espacio en función del tipo de relación que ellos tienen entre ellos, p. ej. si los padres siempre se peleaban, colocará al padre y a la madre lejos el uno del otro, y a su propio representante entre ellos dos, dentro de su papel de intermediario. Aquí se produce la primera imagen de relación.

De este modo, se establece un campo energético invisible y se manifiestan todas las informaciones almacenadas de este sistema familiar. Los representantes se meten en este papel y perciben los sentimientos y los impulsos de las personas que están representando, independientemente de si las conocen o no, de si estas personas viven o ya han fallecido, o de si se hallan cerca o en la otra punta del mundo. En este campo, el espacio y el tiempo dejan de existir. Todo se concentra en el aquí y el ahora. Los representantes siguen únicamente a sus impulsos y expresan sus sentimientos. Se crea una dinámica denominada como “el movimiento del alma”, es decir, el movimiento interior de este sistema familiar. En esta imagen movida se revelan alianzas secretas, los parientes que han sido excluidos, los difíciles destinos de algunos y los sentimientos profundamente dolorosos que se han almacenado en este campo. Todo esto representa una carga para los miembros de la familia que están vivos y bloquea su vida cotidiana.

Ante los ojos de los participantes se revela la verdad escondida detrás de los problemas que el cliente expusó en su tema. Ahora se tienen que restablecer las conexiones interrumpidas, devolver a los excluidos a su lugar, ofrecer a los sentimientos la posibilidad de recargarse y restablecer el orden dinámico. El constelador sólo interviene allí donde es necesario, da el impulso decisivo donde el movimiento se encalla y se retira inmediatamente cuando el movimiento continúa. A lo largo de la constelación, el cliente será colocado donde pueda percibir por si mismo las cualidades de las emociones y las pueda integrar en sus propias emociones. Al final, se revela una imagen de solución y en el espacio reina una sensación de calma.

Son muchas las personas que valoran la experiencia de un seminario de constelaciones. El grupo al completo lleva a cabo el acontecimiento, las verdades desnudas pueden mostrarse en su estado puro, muchos participantes reconocen a menudo su propia situación o por lo menos aspectos determinados de ésta en otras constelaciones y así se benefician también de la solución. A menudo, los clientes reconocen perplejos a sus parientes en los representantes a través de gestos y movimientos típicos que ellos realizan. Esta dinámica secreta que sale a la luz es totalmente inesperada para los clientes y la observan con verdadero asombro.

Los seminarios de constelaciones son un acontecimiento muy conmovedor y casi siempre enriquecedor para los participantes. Ellos siempre reciben una lección sobre cómo nos equivocamos al realizar juicios de valor sobre nuestro prójimo, ya que la verdad profunda se muestra a través de estos sucesos. Todo ello nos aporta humildad y hace crecer un poco más nuestra humanidad.