Constelación individual

¿Cómo se desarrolla una constelación individual?

Esencialmente, una constelación individual es exactamente igual que una constelación en grupo. El cliente expresa su tema, elige representantes y se posicionan en el espacio de forma que se produce este campo energético y entonces se sigue el movimiento del alma. En contraposición con la constelación en grupo, en la individual todo ocurre entre el constelador, el cliente y el campo energético: deben sentirse en todas las posiciones y percibir sus emociones e impulsos al igual que el movimiento del alma. Se trata de un baile íntimo entre el constelador y el cliente en el que la percepción y la emoción dirigen los acontecimientos.

La intimidad y la protección características de estas sesiones son muy bien recibidas por muchos clientes, tanto que algunos llegan a preferirlas. Las ventajas son: que el cliente siempre tiene una visión general de lo que sucede, que el constelador está todo el rato centrado en el cliente, que es quién determina el siguiente paso, la velocidad y decide hasta dónde quiere llegar. La constelación individual es una forma muy adecuada para trabajar acontecimientos traumáticos que requieren un procedimiento más cuidadoso y también para tratar aquellos temas que para algunos clientes resultan muy pudorosos.

El cliente y el constelador se van probando paso a paso, cuando tienen una buena sintonía la siguen y encuentran así el camino del movimiento del alma y llegan a una imagen de solución.

A veces, se necesita una serie de constelaciones individuales para el procesamiento de un tema o de un sistema familiar que se muestra muy cargado. Los intervalos entre cada sesión pueden ser de diferente duración y lo determinante siempre son los sentimientos del cliente, si está dispuesto a dar el siguiente paso.

Existen diferentes formas de constelación individual que a mí personalmente me gusta mezclar, según lo que se manifieste necesario: dependiendo del tema, de las preferencias del cliente, etc… Me gusta empezar por una constelación real, con personas, para luego pasar a una constelación mediante piezas. También es posible una constelación individual del alma a través de un recorrido guiado por las imágenes internas del cliente. Además es posible trabajar con figuras de Playmobil o taburetes.