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¿Qué es la homeopatía?

Según la homeopatía existe una energía que da vida a todos los seres: la energía vital. Las enfermedades, ya sean físicas, mentales o anímicas se consideran un trastorno de esta energía vital. El tratamiento homeopático busca acabar con este trastorno y reestablecer la fuerza vital para que la pulmonía, los ataques de pánico o el insomnio se curen, en el mejor de los casos totalmente, y la persona enferma no tenga que sufrir más a causa de su dolencia.

A la hora de dar con el remedio homeopático indicado hay que tener en cuenta todos los aspectos que conforman la totalidad de la vida del cliente: observar los síntomas de este trastorno de la energia vital a nivel físico, mental y anímico. La homeopatía es una terapia global que nunca va a analizar los síntomas por separado.

La idiosincracia del cliente juega un papel muy importante. Se trata de ver qué forma específica toman los síntomas en la persona en particular. Para poner un ejemplo: los dolores de cabeza se manifiestan de forma diferente según los individuos. Hay quien debido a una corriente de aire sufre un dolor de cabeza semejante a un martilleo en la sien, que se alivia haciendo presión sobre la zona y dando suaves masajes. Otras personas tienen un dolor de cabeza desgarrador que se extiende por todo el hemisferio derecho, debido al estrés y que mejora al tomar café. Se trata de manifestaciones muy diferentes del dolor de cabeza que por lo tanto exigen remedios homeopáticos diferentes.

El particularizar los síntomas es tan importante que no hay ninguna descripción que se deba considerar descabellada, extraña o inverosímil. Son precisamente los detalles más específicos los que nos llevan al remedio adecuado. Hay personas en las que el dolor ‘pasa’ de una articulación a otra, otras tienen la sensación de flotar y haber perdido el contacto con el suelo y otras siempre tienen ganas de llorar cuando orinan. ¡No hay nada que no haya!

El punto de partida a la hora de dar con el remedio homeopático adecuado es el principio fundamental de la homeopatía de que lo similar cura lo similar. El fundador de la homeopatía, Samuel Hahnemann (1755-1843) descubrió este principio a través de la observación y lo reforzó experimentando sobre sí mismo. El principios de “cura por lo semejante” significa que una substancia que experimentada en personas sanas provoca determinados síntomas, puede a la vez curar a enfermos con síntomas similares. Si una persona tiene un catarro que le provoca mucosidad persistente y líquida y ojos llorosos el remedio homeopático indicado será con práctica seguridad Allium Cepa. Allium Cepa es un preparado homeopático a base de un extracto de bulbo de cebolla, la misma cebolla que nos provoca mucosidad líquida y lágrimas cuando la estamos picando. Como medio homeopático provoca estos síntomas en las personas sanas y sirve para curar a enfermos que presentan estos síntomas. Este principio es una de las bases de la homeopatía: lo similar cura lo similar.

La curación se produce de la siguiente manera: el remedio homeopático provoca un estímulo que lleva a la energía vital a responder a este trastorno. Podemos decir que el medio homeopático da el impulso necesario para activar la fuerza autoreguladora de la energía vital, siendo al final la energía vital la que se cura a sí misma.