Constelaciones familiares

¿Por qué la constelación familiar sistémica?

¿Adónde pertenezco?

¿Por qué me siento tan solo?

¿Cómo podemos mi madre y yo estar en paz de una vez?

¿De dónde viene esa tristeza?

¿Por qué se vuelve contra mí mi propio hijo?

¿Por qué vuelvo a estar enfermo otra vez?

¿Qué me pasa?

Muchos de nosotros deseamos una vida con una relación amorosa satisfactoria, quizás con familia y niños, con un entorno social enriquecedor lleno de buenos amigos, con realización personal a través del desarrollo de los propios talentos e intereses, una situación económica estable gracias a una profesión con sentido, y también una buena salud para poder disfrutar de todo ello al máximo. Nuestro proyecto de vida es diferente y cada uno puede ponerse diferentes objetivos a alcanzar. Pero en todos los caminos que llevan a cumplir nuestros sueños encontramos barreras y dificultades de distintas formas. Algunas nos hacen crecer y otras fracasar. Muchos creen que estos fracasos se deben a causas externas. Entonces se tienda a pensar que hemos tenido mala suerte o que los otros tienen la culpa o que las circunstancias no eran las adecuadas. A menudo, percibimos dificultades internas en forma de bloqueos o dogmas negativos, bien como insuficiencias o como una falta de autoconfianza que nos frena. Con frecuencia es posible atribuir los problemas a vivencias traumáticas de nuestra infancia que desembocan en sentimientos que perturban progresivamente nuestra vida actual. También las enfermedades que suponen una carga involuntaria para nosotros desencadenan determinadas preguntas en nuestro interior. No entendemos por qué nos pasan determinadas cosas que nos ocurren, no entendemos por qué nos comportamos de la manera en la que nos comportamos y por qué siempre volvemos a cometer el mismo error, que nos lleva al tan conocido callejón sin salida. Todo esto es cierto y así lo percibimos y se puede decir que la vida se compone de muchos aspectos.

Y entonces detrás de toda esta ostensible realidad existe todavía otra verdad que se muestra en la constelación familiar sistémica. Aquí pueden salir a la luz dinámicas que en un segundo plano resultan invisibles pero que influyen en nuestra vida sin que nosotros las percibamos ni seamos capaces de modificarlas: son cargas de nuestro sistema familiar que pueden influir negativamente en diferentes aspectos de nuestra vida, de nuestras relaciones sociales, nuestra salud y nuestra profesión. Cuando estas dinámicas se muestran en una constelación pueden dejar de tener efecto y nosotros nos liberamos de sentimientos que no nos pertenecen y, a la vez, integrar aquellos que habíamos dejado de lado. La constelación familiar puede ser una posibilidad para encontrar respuestas y marcar un camino de sanación.